Comedores comunitarios municipales: un apoyo esencial para las familias de Santo Tomé
Comedores comunitarios municipales: un apoyo esencial para las familias de Santo Tomé
En un esfuerzo por brindar apoyo a las familias que más lo necesitan, la Municipalidad de Santo Tomé continúa fortaleciendo su red de comedores comunitarios. Estos espacios, ubicados en el CIC 2 y en la Escuela n° 687, en el corazón de los barrios Tablada, Sarmiento e Itacuá, representan un sostén fundamental para muchas personas en situación de vulnerabilidad.
Además de un plato de comida caliente, es un espacio de contención y solidaridad para quienes más lo necesitan. La gestión de estos comedores incluye un riguroso control previo a cargo del área de Acción Social y Salud, lo que garantiza que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.
Desde el área de Nutrición se tienen dos premisas, la aplicación de las Buenas Prácticas de Manufactura que emplean los estándares necesarios para mantener la higiene desde la selección de la mercadería hasta el plato servido listo para consumir.; ofrecer una alimentación que, además de rica, es nutritiva, variada, con adecuado aporte de carnes, verduras, cereales y legumbres, garantizando proteínas de buena calidad, fibra, vitaminas, minerales, energía: nutrientes esenciales en una alimentación saludable.
Adriana Giménez, Coordinadora del área de Nutrición y Alimentación Saludable de la Municipalidad de Santo Tomé, expresó que en esta oportunidad están brindando apoyo alimentario y nutricional con el almuerzo a más de 150 personas en CIC II y 80 en Comedor de la Escuela Rep. Oriental del Uruguay, ajustando y trabajando para poder ampliar esos cupos.
Por su parte, Teresa Belmonte, cocinera con gran experiencia en el comedor, destacó la organización del servicio, donde familias del barrio y otros cercanos, retiran el almuerzo 11.30hs los lunes, miércoles y viernes.
La Municipalidad de Santo Tomé continúa trabajando para ampliar la cobertura de estos comedores, reafirmando su compromiso con la comunidad y garantizando el acceso al derecho de una alimentación saludable a quienes más lo necesitan. La labor conjunta con los equipos de asistencia social y salud demuestra que, a través del esfuerzo colectivo, es posible construir una ciudad más inclusiva y solidaria.